Hay malas vibraciones en el trabajo. No me gusta llegar y antes de bajar a mi puesto ponerme de mala leche y ultimamente es lo único que pasa.
Hay una persona que quiere trabajar a la carta, el motivo es un embarazo. Que si riesgos por estar mucho tiempo de pie, pero tampoco quiero estar todo el tiempo sentada, que si patatín que si patatán. El resultado es que el resto de la plantilla estamos mosqueados con el asunto, realmente a mi no debería afectarme ya que cuando me tocara cubrir su puesto (una pecera en la que no soporto estar) tendría que bajar a tienda cambiandole el sitio. Lo que me fastidia es que si el resto tenemos que comernos un sabado 13 horas de turno la señorita se ponga de patas y lo tengamos que hacer el resto. La frase que más se oye estos días es "si no está para trabajar que pille la baja y deje de quemarnos al resto". Y el caso es que llevo toda la semana a turno con ella y termina hasta dándome pena la chavala, que le vamos a hacer.
Por otro lado resaltar la primera parrillada en mi casa que se convirtió en gorilas en la niebla de lo ahumado que salimos todos.
Fiesta de los güevos pintos en Pola de Siero, que salvo por problemas estomacales (para nada derivados del consumo de sidra)me impidió disfrutarla del todo, pero me eché unas buenas risas, en muy buena compañía, como siempre.
Un domingo de comida campestre tambien en mi casa (lo de campestre es porque el "jardín" parece la selva del Amazonas)con solecito, sidra, fisgoneo de mi vecino traidor y partidas de cartas a la escoba. Como no ganó Nativity está hecha toda una tahur.
Y ayer en mi día de descanso engañé a mi tio el dandy (siempre va hecho un pincel) y a mi primo el macarra (este tiene mucha historia detrás) para que me ayudaran a montar un armario de madera maciza y una cama. Nos podemos dar por contentos ya que no rompimos nada, ni rozamos ninguna pared. Algún que otro percance con el armario porque pesaba muchísimo y cuando lo teníamos montado y situado en su sitio (del cual no se moverá por lo menos en 100 años)nos dimos cuenta de que la cajonera la teníamos que haber metido antes de poner los laterales y la puerta. Sólo de pensar que teníamos que desmontarlo entero sudabamos sanfre. Nos tomamos unas botellas de sidra y ya con la mente clara ideamos la forma de hacerlo sin realizar un esfuerzo sobrehumano. El resultado un día de estos en fotos.
Tengo el cuerpo lleno de agujetas.
El domingo quiero salir perderme por algun sitio.
Hoy trabajo 7 horas y mañana 13 :(
Mañana me tocará el bote de la primitiva.
Estoy con precious a turno.
Ignatius ha visto pingüinos en Melbourne y me ha dado envidia.
Tengo hambre, sueño, pereza y muy poquitas ganas de irme a currar.
Tengo muchas ganas de salir de farra.
He grabado un cd de música que me encanta y que llevo en el coche a todo volumen.
No se tocar el xilofono.
Los Números Griegos
Hace 4 horas